Trabajo independiente · 8 min de lectura
Cuánto cobrar como freelancer: cómo calcular tu precio por hora
Copiar el precio de otro o dividir un sueldo por 160 horas son los dos errores más comunes. Te mostramos una fórmula simple para calcular tu precio mínimo y cómo convertirlo en una cotización profesional.
Por qué no alcanza con copiar precios
Cuando empiezas a trabajar por tu cuenta, lo más tentador es mirar cuánto cobran otros y ponerte un poco por debajo. El problema es que no conoces sus costos, sus impuestos ni cuántas horas facturan de verdad. Un precio copiado puede dejarte trabajando mucho y ganando menos que en un empleo.
El camino más seguro es calcular primero tu precio mínimo: el que cubre tus gastos y te deja el ingreso que buscas. Después lo comparas con el mercado.
Paso 1: define cuánto quieres ganar
Empieza por el número que quieres llevarte a casa por mes, limpio, como si fuera un sueldo. Piensa en tus gastos personales y en tu propio ahorro. Si no sabes por dónde empezar, arma primero tu presupuesto personal.
Paso 2: suma los costos de tu negocio
Como independiente pagas cosas que en un empleo cubre la empresa:
- Software y suscripciones (diseño, gestión, almacenamiento en la nube).
- Internet, teléfono y una parte de los servicios si trabajas desde casa.
- Equipo: divide el costo de tu computadora por los meses que esperas usarla.
- Contador, comisiones de las plataformas de cobro y cursos para mantenerte al día.
Paso 3: reserva para impuestos y aportes
Cada país tiene su régimen para independientes, como el monotributo en Argentina, el RESICO en México o el régimen SIMPLE en Colombia. El porcentaje depende de tu situación, así que consulta con tu contador cuánto apartar. Lo importante es incluirlo en el precio: si no lo haces, los impuestos salen de tu ganancia.
Paso 4: calcula tus horas facturables reales
Este es el paso que casi todos se saltan. No todas tus horas de trabajo se pueden cobrar: una parte se va en conseguir clientes, responder mensajes, cotizar, facturar y aprender. En general, solo entre el 60% y el 70% de tu tiempo de trabajo es facturable.
Si trabajas 8 horas durante 20 días, son 160 horas al mes, pero en realidad podrás facturar unas 100 a 110. Y si quieres tomarte vacaciones o tener margen para días de enfermedad, cuenta 11 meses de trabajo al año en lugar de 12.
La fórmula
Un ejemplo
Supongamos que quieres ganar USD 1.500 limpios por mes y tus costos son USD 250.
- Ingreso deseado + costos: 1.500 + 250 = 1.750.
- Si tu contador te dice que apartes un 15% de lo que facturas para impuestos: 1.750 ÷ 0,85 = 2.059 por mes de facturación.
- Si trabajas 11 meses al año, lo que facturas en esos meses tiene que cubrir los 12: 2.059 × 12 ÷ 11 = 2.246.
- Con 100 horas facturables al mes: 2.246 ÷ 100 = USD 22,46 por hora.
Redondeando, tu precio mínimo es de USD 23 por hora. Por debajo de ese número, pierdes dinero aunque tengas mucho trabajo.
Ese es tu piso, no tu precio
El número que calculaste es el mínimo. Tu precio final puede ser más alto según:
- El mercado: cuánto cobran profesionales con tu experiencia y en tu nicho.
- Tu especialización: cuanto más específico es lo que resuelves, más vale.
- El valor para el cliente: una web que le trae ventas vale más que las horas que te llevó.
- La urgencia: los trabajos para ayer justifican un recargo.
¿Cobrar por hora o por proyecto?
A los clientes suele gustarles saber el total de antemano, así que muchas veces conviene cotizar por proyecto. Tu precio por hora sigue siendo la base del cálculo:
Ese margen cubre los cambios de último momento y las tareas que siempre aparecen. Con la experiencia, tus estimaciones van a ser cada vez más precisas.
Cómo presentar una cotización profesional
Una buena cotización evita malentendidos y te hace ver más profesional. Incluye siempre:
- Alcance: qué incluye y, sobre todo, qué no.
- Entregables y plazos de cada etapa.
- Rondas de revisión incluidas y el costo de las adicionales.
- Forma de pago: es habitual pedir un anticipo, por ejemplo del 50%, antes de empezar.
- Validez de la cotización, sobre todo si los precios cambian rápido en tu país.
Cuándo subir tus precios
Revisa tus números al menos una vez al año, y más seguido si hay inflación. También es momento de subirlos cuando tienes más trabajo del que puedes hacer, sumaste experiencia o te especializaste. Avisa a tus clientes con anticipación y explica el nuevo valor.
En resumen
Tu precio mínimo por hora surge de sumar lo que quieres ganar, tus costos y tus impuestos, y dividirlo por tus horas facturables reales, que son menos de las que trabajas. Ese número es tu piso. A partir de ahí, ajústalo según el mercado y el valor que aportas, y cotiza por proyecto con un margen para imprevistos.